miércoles 5 de marzo de 2008

Tan solo 6 días...

Como un fuerte estallido de incomprensión, las emociones me han golpeado de nuevo, esta vez de forma definitiva, reveladora... Tan solo han bastado 6 días, 6 miserables días para que mi alma se retuerza en mi pecho, me asfixie en ocasiones hasta el llanto con gemido, interno y externo. Sin embargo, esta reacción aparentemente catártica en la mayoría de los casos, en mí se convertía en un sinuoso laberinto sin salida, cada vez más oscuro e irracionalizable. Mi interior se revolvía sin pausa como si se tratara de ligera arenilla elevada por un soplo de viento. La presión en el pecho no cesaba, sino que se intensificaba cada vez más, como fuertes latidos que me sacudían hasta apabullarme, aspaventarme... Sentimientos desconocidos por mí misma, pero en cambio ya existentes, han tomado forma en tan solo 6 días, y aunque aún se mantengan en la penumbra, con miedo a revelarse todavía de forma nítida, por miedo a que la luz que irradiaran fuera demasiado clara, me han hecho pensar. Pensar y repensar, sentir, revivir retomando sensaciones, experimentando nuevas, abrir los ojos. El miedo se apodera de mí en ocasiones, con pasos ligeros que me conducen a la angustia más placentera de la aparente incomprensión, en realidad comprendida desde el principio.

Gracias por acompañarme en este confuso camino.

miércoles 20 de febrero de 2008

Caminando hacia algo ya más conocido...

Terminados y aprobados mis exámenes, me encuentro aquí de nuevo frente a esta pantalla, ahora sin ninguna obligación que leer o resumir, tranquila, escuchando mi música, como siempre...

Los días enfriaron bastante, justo cuando me libero de la opresión del estudio, así que las ganas de enfrentarse al gélido aire romano, son escasas... En una semanita viene David y Sara, así que ya tendré tiempo de visitar como es debido. Mientras, me reubico en esta casita de Prenestina, que poco a poco recupera su apariencia original de casa (los exámenes nos han incapacitado a Carmelo y a mí para hacer cualquier tipo de actividad hogareña, lo cual incluiría lavar los platos y derivados). De esta forma, convertidos en "marujas", hemos iniciado alguna que otra cosita que le devuelve a este espacio su carácter de habitable (pulizia della cucina, del bagno...)

La verdad es que este tiempo en Roma está siendo bastante revelador. Disfruto de la gente que me acompaña en este viaje como nunca, me río y aprovecho los momentos bonitos, que son muchos. Gente maravillosa y muy especial, cada uno derramando su encanto singular que cada día me fascina más... Porque sí, después de varios meses, puedo decir que os voy conociendo, poquito a poquito me vais regalando un ápice más de vuestra persona, y cada día me encandilais más. Gracias por estos días Mary-Lisa (por escucharme, aconsejarme y por ser como eres), gracias integrantes de "casa Cupa" (por tantas risas y momentos especiales), gracias Vale (por haberme hospedado tan bien en tu Roma), gracias Nuri (por todo..., ya lo sabes), y gracias a todos los que me quedan por citar por acompañarme en esta increíble experiencia que recorremos juntos con todo el entusiasmo del mundo. Ahora sé, después de tantas cosas vividas, que siempre os llevaré conmigo, en un huequito de mi corazón creado exclusivamente para vosotros.

Para el tiempo que nos queda, vivamos con intensidad como hasta el momento y mucho más, para que cuando nuestros destinos nos sorprendan con separaciones, no sean estas tan dolorosas sino que, por el contrario, nos sirvan para darnos cuenta, una vez más, de lo que vivimos en esta ciudad que tanto recuerdos inolvidables nos proporcionará.

miércoles 6 de febrero de 2008

"Time Flies"

Bueno, parece que esto del Erasmus implica demasiadas cosas que antes no podría haber imaginado. Sí, es cierto que siempre la gente te comenta, supones... pero realmente no lo puedes ver con claridad si no lo vives.

Hace unos días se nos fue Capù a su Francia de origen, y Michele en breve también parte, aunque mucho más lejos (Cuba), y de forma transitoria. Ambos deciden embarcarse en una gran experiencia que en vistas al futuro, puede implicarles mucho en la vida, respectivamente. Y el resto, aquí nos quedamos, una vez más, los del principio. Comenzamos la aventura todos juntos, aunque poco a poco algunos nos van dejando. Es una sensación dual, curiosa cuanto menos, pero a fin de cuentas, positiva. Es triste ver como alguien querido desaparece de tu lado, pero el hecho de pensar que algún día lo volverás a encontrar, aquí o allá, en algún lugar, es mucho más gratificante...

Los días pasan, cada vez más calurosos, con un sol brillante que de a poco va calentando más y más. Mientras, mis expectativas en esta aventurilla se van cumpliendo. Los exámenes se presentan desvinculados del resto de mi vida, sin implicarme demasiado. Al fin he conseguido desistir ante mis intentos de motivación artística en Italia, con respecto a mi carrera. Una vez, mi gran amigo David me dijo: "Mel, cuando te vayas, debes practicar el arte de las calles romanas". Pues bien, que sepas Deivid que definitivamente te estoy haciendo caso a raja tabla. Estudio, sí, pero porque me apasiona el arte y porque es lo que "tengo" que hacer, pero soy consciente de que todo lo que la Autónoma me daba, aquí es imposible. Tal es así, que he preferido no pensarlo, no añorarlo y tan sólo reconducir mis pasos. Ahora me doy cuenta de que son muchas otras cosas las que gano y de que, al menos en lo que a la motivación estudiantil se refiere, aquí no la podré alcanzar.

Mis pasos se encaminan hacia otras direcciones, quizás mucho más útiles en lo que respecta a mi persona. Mi vida, aunque aún corta, recibe constantemente estímulos y energías suficientes como para esperar quedarse completamente enriquecida con la experiencia cuando ésta toque su fin. Todo gracias a vosotros, i miei amici di Roma, che siete incredibili tutti voi (entre otras muchísimas cosas que estoy descubriendo o que descubriré en los próximos meses, inlcuso de mí misma)... Y es que, como dijo una vez la grande de Lily: "Time flies...", tanto que hasta las propias enseñanzas que te da la vida, son imperceptibles a primera vista.

miércoles 30 de enero de 2008

...Inspiración creativa del genio...

La melancolía es lo que hace posible la creación, la condición necesaria para que el carácter superior del genio salga afuera mediante la acción del frenesí creativo, del furor divino. El ensimismamiento que provoca la melancolía permite al alma liberarse del mundo sensible. El melancólico está tan ausente de las cosas de este mundo como si durmiera. Cuando el alma se repliega sobre si, participa de los misterios celestes y de la providencia divina, dando paso a la posesión divina, momento en el cual las almas melancólicas se exaltan y brillan más que las otras. Es este el momento de entusiasmo (“posesión divina”), de la exaltación creativa, de la iluminación, que el artista plasmara en la obra. Esto justificaría el carácter divino y la diferencia constitutiva del artista respecto de los demás seres humanos.
José Jiménez: "Teoría del Arte"

domingo 20 de enero de 2008

AAAAAAAAAmmmiiiiiiiiiicoooooooooooo.......


Te fuiste hace ya casi un mes y tu ausencia está cada día más presente. Un silencio desconcertante invade la casa como si de ella quisiera apoderarse. Intentamos disimular, hacer como si realmente no se hubiera producido ningún cambio desde que llegamos de Madrid, pero desgraciadamente es difícil engañarnos... Sigues entre nosotros aunque no estés, aunque ya te hayas marchado. Te pensamos, te sentimos y te recordamos. A veces no hacen falta palabras, sólo miradas entre nosotros, los prenestineros, para saber que no estamos todos, que la Prenestina no es igual sin tu voz, sin tus ganas de partir Roma, sin ti...


Nos acordamos de tí en las situaciones más absurdas, en las que hacías cosas como tirar la basura (ahora se queda llena en la cocina durante días), o no lavar los platos (tu papel lo ha acabado asumiendo Carmelo). Hay días que nos preguntamos por qué te fuiste y aunque ya haya pasado casi un mes, sigues con nosotros, a veces en silencio, en la cabeza de cada uno de nosotros, otras veces en nuestras conversaciones, en días melancólicos en los que te recordamos con una sonrisa, o con una lágrima...

Añoramos tus carraspeos mañaneros, tus gritos mientras veías el futbol, tus fuertes pisadas por el pasillo, tus constantes visitas nocturnas al baño, tu voz... y la pregunta : ¿con quién veré ahora yo las pelis? Ya tiene respuesta: con nadie. Ahora lo vemos todo tan lejano que al contemplar las fotos, los recuerdos se nos aparecen como si de sueños se tratasen, imágenes difuminadas que visitan nuestra memoria y nos hacen preguntarnos: ¿Realmente pasó? Ayer hablando con Carmelo me di cuenta de que ya fue todo, pero me niego rotundamente a que dentro de unos años sólo nos volvamos a encontrar los cuatro en la mente de cada uno, en nuestros respectivos recuerdos acompañados de un "sí, una vez viví en Roma con 3 personas más a las que quise, ¿dónde estarán ahora?" Espero que antes de que eso ocurra, nos volvamos a encontrar y recuperemos el tiempo perdido.


Te quiero.

jueves 17 de enero de 2008

Pero... ¿esto es arte?

"Las preguntas <¿qué es esto? ¿esto es arte?> indican la incertidumbre de la gente ante una esfera que se suponía segura y estable, y que en nuestro mundo se ha tornado intensamente indefinida, móvil y cambiante. Los materiales teóricos nos ayudan a descifrar ese viaje a lo desconocido que constituye la inmersión en una obra artística. Sin embargo, el auténtico viaje lo ha de hacer uno mismo. La experiencia del arte es algo enteramente individual, como la del amor o la de la soledad. Una flecha que lanza un individuo al poner en obra una propuesta, y que sólo llega a su destino si algunos de sus sentidos alcanzan a otro individuo, que se apropia de ellos y los recrea. Sólo entonces da la flecha en la diana. Lo demás es mediación."

José Jiménez: "Teoría del Arte"

lunes 14 de enero de 2008

Regreso a Roma...


Prácticamente recién llegada a Roma, luego de unos intensos momentos cargados de emociones en mi más querida ciudad de origen, me dispongo a retomar este pequeño espacio que espero no vuelva a dejar aparcado tanto tiempo como hice en esta ocasión.

Lo cierto es que a pesar de lo que en un principio pude pensar, me ha llenado de ilusión el hecho de reencontrarme con esta bonita ciudad, su caos, sus sucias calles irregulares, sinuosas... mi casa... Entre tanto barullo impenetrable uno es capaz de encontrar una pequeñita puerta que le conduzca a la más apacible tranquilidad, siendo incluso este posiblemente el lugar más resguardado en el que uno pueda guarecerse de tan inquietante desorden cambiante.

Esta mañana me he despertado con dificultad, sintiendo mi cuerpo pesado y demasiado perezoso. Sabía que ya era una hora obligada para ponerse en pie, pero aún así, había algo que me lo impedía. Poco a poco he comenzado a ser consciente de por qué mis piernas no querían reaccionar y he intentado hacer memoria. Traer al recuerdo aquello que ni tu mente quiere retomar no es nada fácil puesto que de alguna forma es como intentar hacer algo en contra de tu voluntad. Sueños intensos y desconcertantes me han invadido esta noche, aparentemente sin sentido. Sin embargo, al intentarlos recordar, los he renombrado "pesadillas", a pesar de que según la definición terminológica, no se ajustan mucho a su significado. Las angustias que aquellas pesadillas pudieran causarme en realidad no estaban destinadas en su totalidad a mí, sino a otras personas muy queridas por mí, y eso me ha hecho pensar... ¿Será que el sufrimiento que puedan llegar a tener los seres queridos pueden llegar a ser incluso mucho más intensos que los de uno? ¿Será una manera de sentirlo doblemente?

Lo cierto es que, por desgracia, no he podido o no he querido reconstruir estos extraños "sueños" por completo, pero creo que de forma inconsciente debo saber su sentido. A veces uno sabe más de lo que cree, dicen...

Hoy es un día precioso, soleado... La Via Prenestina se levanta imponente, brillante y con ganas de proporcionarnos el ruido que le corresponde a esta humilde casita del cuarto piso. Mientras el sol golpea contra mi espalda, intento reflexionar acerca de esos días en Madrid, en mi barrio, con mi gente... y os doy a todos las gracias por tan bonitos días que me habeis hecho pasar. Llego a Roma cargada de energías para continuar viviendo esta increíble aventura que ojalá no acabe nunca... Me acordaré de todos vosotros y os llevaré conmigo a diario, sin que la distancia o la poca comunicación de a veces, hagan el olvido. Creo sentirme preparada para afrontar esta nueva etapa romana con fuerzas suficientes para asimilar, no solo lo nuevo, sino también lo pasado. Pasado que aunque pasado, continúa en mi presente como si de él mismo se tratara, mientras saludo a lo nuevo con el mismo entusiasmo con el que recuerdo...