Terminados y aprobados mis exámenes, me encuentro aquí de nuevo frente a esta pantalla, ahora sin ninguna obligación que leer o resumir, tranquila, escuchando mi música, como siempre...
Los días enfriaron bastante, justo cuando me libero de la opresión del estudio, así que las ganas de enfrentarse al gélido aire romano, son escasas... En una semanita viene David y Sara, así que ya tendré tiempo de visitar como es debido. Mientras, me reubico en esta casita de Prenestina, que poco a poco recupera su apariencia original de casa (los exámenes nos han incapacitado a Carmelo y a mí para hacer cualquier tipo de actividad hogareña, lo cual incluiría lavar los platos y derivados). De esta forma, convertidos en "marujas", hemos iniciado alguna que otra cosita que le devuelve a este espacio su carácter de habitable (pulizia della cucina, del bagno...)
La verdad es que este tiempo en Roma está siendo bastante revelador. Disfruto de la gente que me acompaña en este viaje como nunca, me río y aprovecho los momentos bonitos, que son muchos. Gente maravillosa y muy especial, cada uno derramando su encanto singular que cada día me fascina más... Porque sí, después de varios meses, puedo decir que os voy conociendo, poquito a poquito me vais regalando un ápice más de vuestra persona, y cada día me encandilais más. Gracias por estos días Mary-Lisa (por escucharme, aconsejarme y por ser como eres), gracias integrantes de "casa Cupa" (por tantas risas y momentos especiales), gracias Vale (por haberme hospedado tan bien en tu Roma), gracias Nuri (por todo..., ya lo sabes), y gracias a todos los que me quedan por citar por acompañarme en esta increíble experiencia que recorremos juntos con todo el entusiasmo del mundo. Ahora sé, después de tantas cosas vividas, que siempre os llevaré conmigo, en un huequito de mi corazón creado exclusivamente para vosotros.
Para el tiempo que nos queda, vivamos con intensidad como hasta el momento y mucho más, para que cuando nuestros destinos nos sorprendan con separaciones, no sean estas tan dolorosas sino que, por el contrario, nos sirvan para darnos cuenta, una vez más, de lo que vivimos en esta ciudad que tanto recuerdos inolvidables nos proporcionará.
Los días enfriaron bastante, justo cuando me libero de la opresión del estudio, así que las ganas de enfrentarse al gélido aire romano, son escasas... En una semanita viene David y Sara, así que ya tendré tiempo de visitar como es debido. Mientras, me reubico en esta casita de Prenestina, que poco a poco recupera su apariencia original de casa (los exámenes nos han incapacitado a Carmelo y a mí para hacer cualquier tipo de actividad hogareña, lo cual incluiría lavar los platos y derivados). De esta forma, convertidos en "marujas", hemos iniciado alguna que otra cosita que le devuelve a este espacio su carácter de habitable (pulizia della cucina, del bagno...)
La verdad es que este tiempo en Roma está siendo bastante revelador. Disfruto de la gente que me acompaña en este viaje como nunca, me río y aprovecho los momentos bonitos, que son muchos. Gente maravillosa y muy especial, cada uno derramando su encanto singular que cada día me fascina más... Porque sí, después de varios meses, puedo decir que os voy conociendo, poquito a poquito me vais regalando un ápice más de vuestra persona, y cada día me encandilais más. Gracias por estos días Mary-Lisa (por escucharme, aconsejarme y por ser como eres), gracias integrantes de "casa Cupa" (por tantas risas y momentos especiales), gracias Vale (por haberme hospedado tan bien en tu Roma), gracias Nuri (por todo..., ya lo sabes), y gracias a todos los que me quedan por citar por acompañarme en esta increíble experiencia que recorremos juntos con todo el entusiasmo del mundo. Ahora sé, después de tantas cosas vividas, que siempre os llevaré conmigo, en un huequito de mi corazón creado exclusivamente para vosotros.
Para el tiempo que nos queda, vivamos con intensidad como hasta el momento y mucho más, para que cuando nuestros destinos nos sorprendan con separaciones, no sean estas tan dolorosas sino que, por el contrario, nos sirvan para darnos cuenta, una vez más, de lo que vivimos en esta ciudad que tanto recuerdos inolvidables nos proporcionará.
