Bueno, parece que esto del Erasmus implica demasiadas cosas que antes no podría haber imaginado. Sí, es cierto que siempre la gente te comenta, supones... pero realmente no lo puedes ver con claridad si no lo vives.
Hace unos días se nos fue Capù a su Francia de origen, y Michele en breve también parte, aunque mucho más lejos (Cuba), y de forma transitoria. Ambos deciden embarcarse en una gran experiencia que en vistas al futuro, puede implicarles mucho en la vida, respectivamente. Y el resto, aquí nos quedamos, una vez más, los del principio. Comenzamos la aventura todos juntos, aunque poco a poco algunos nos van dejando. Es una sensación dual, curiosa cuanto menos, pero a fin de cuentas, positiva. Es triste ver como alguien querido desaparece de tu lado, pero el hecho de pensar que algún día lo volverás a encontrar, aquí o allá, en algún lugar, es mucho más gratificante...
Los días pasan, cada vez más calurosos, con un sol brillante que de a poco va calentando más y más. Mientras, mis expectativas en esta aventurilla se van cumpliendo. Los exámenes se presentan desvinculados del resto de mi vida, sin implicarme demasiado. Al fin he conseguido desistir ante mis intentos de motivación artística en Italia, con respecto a mi carrera. Una vez, mi gran amigo David me dijo: "Mel, cuando te vayas, debes practicar el arte de las calles romanas". Pues bien, que sepas Deivid que definitivamente te estoy haciendo caso a raja tabla. Estudio, sí, pero porque me apasiona el arte y porque es lo que "tengo" que hacer, pero soy consciente de que todo lo que la Autónoma me daba, aquí es imposible. Tal es así, que he preferido no pensarlo, no añorarlo y tan sólo reconducir mis pasos. Ahora me doy cuenta de que son muchas otras cosas las que gano y de que, al menos en lo que a la motivación estudiantil se refiere, aquí no la podré alcanzar.
Mis pasos se encaminan hacia otras direcciones, quizás mucho más útiles en lo que respecta a mi persona. Mi vida, aunque aún corta, recibe constantemente estímulos y energías suficientes como para esperar quedarse completamente enriquecida con la experiencia cuando ésta toque su fin. Todo gracias a vosotros, i miei amici di Roma, che siete incredibili tutti voi (entre otras muchísimas cosas que estoy descubriendo o que descubriré en los próximos meses, inlcuso de mí misma)... Y es que, como dijo una vez la grande de Lily: "Time flies...", tanto que hasta las propias enseñanzas que te da la vida, son imperceptibles a primera vista.
Hace unos días se nos fue Capù a su Francia de origen, y Michele en breve también parte, aunque mucho más lejos (Cuba), y de forma transitoria. Ambos deciden embarcarse en una gran experiencia que en vistas al futuro, puede implicarles mucho en la vida, respectivamente. Y el resto, aquí nos quedamos, una vez más, los del principio. Comenzamos la aventura todos juntos, aunque poco a poco algunos nos van dejando. Es una sensación dual, curiosa cuanto menos, pero a fin de cuentas, positiva. Es triste ver como alguien querido desaparece de tu lado, pero el hecho de pensar que algún día lo volverás a encontrar, aquí o allá, en algún lugar, es mucho más gratificante...
Los días pasan, cada vez más calurosos, con un sol brillante que de a poco va calentando más y más. Mientras, mis expectativas en esta aventurilla se van cumpliendo. Los exámenes se presentan desvinculados del resto de mi vida, sin implicarme demasiado. Al fin he conseguido desistir ante mis intentos de motivación artística en Italia, con respecto a mi carrera. Una vez, mi gran amigo David me dijo: "Mel, cuando te vayas, debes practicar el arte de las calles romanas". Pues bien, que sepas Deivid que definitivamente te estoy haciendo caso a raja tabla. Estudio, sí, pero porque me apasiona el arte y porque es lo que "tengo" que hacer, pero soy consciente de que todo lo que la Autónoma me daba, aquí es imposible. Tal es así, que he preferido no pensarlo, no añorarlo y tan sólo reconducir mis pasos. Ahora me doy cuenta de que son muchas otras cosas las que gano y de que, al menos en lo que a la motivación estudiantil se refiere, aquí no la podré alcanzar.
Mis pasos se encaminan hacia otras direcciones, quizás mucho más útiles en lo que respecta a mi persona. Mi vida, aunque aún corta, recibe constantemente estímulos y energías suficientes como para esperar quedarse completamente enriquecida con la experiencia cuando ésta toque su fin. Todo gracias a vosotros, i miei amici di Roma, che siete incredibili tutti voi (entre otras muchísimas cosas que estoy descubriendo o que descubriré en los próximos meses, inlcuso de mí misma)... Y es que, como dijo una vez la grande de Lily: "Time flies...", tanto que hasta las propias enseñanzas que te da la vida, son imperceptibles a primera vista.

1 comentario:
aspettando il futuro ti auguro di vivere...un gran presente...per tutto..ciao..ilovewa
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